
Cuando llegué a la Universidad Peruana Unión por primera vez, llegué con un sueño en la mente, con la meta de graduarme en la facultad de teología y ser un pastor.
Lo primero que me averigüé fue sobre el costo y duración del tiempo de la carrera. Cuando recibí la información me parecía inalcanzable. Primeramente de dónde sacaría dinero para estudiar, me padre había fallecido y mi madre de 60 años no tenía trabajo.
Desde ese día vivé con el sueño de ir a la universidad a estudiar, pero cada vez me parecía imposible. En ese tiempo trabajaba en un taller de artesanía tejiendo chompas. Pensé en seguir en ese trabajo para conseguir dinero y luego ir a estudiar. Al fin acabo había estudiado mi secundaría trabajando en ese taller.
Así que hice todo un plan para poder estudiar teología. El plan consistía en que en quince años me graduaría en la universidad. Ya que lo que ganaba en dos años tejiendo chompas alcanzaba para un año de estudios, dos años trabajaría y un año estudiaría, cada tres años avanzaría un año de estudios de manera que en quince años ya terminaría mi carrera.
Un día alguien me dijo que podría hacerlo realidad mi sueño sólo en diez años, y le pregunté cómo? Me explicó que podía trabajar en la misma universidad. Un año trabajaría y siguiente año estudiaría así que sólo en diez años lo haría realidad mi sueño, ahorraría cinco años.
Así que quise solicitar trabajo pero me dijeron que era ya demasiado tarde y no podían recibirme mi solicitud porque ya había muchos solicitantes. Me puse muy triste y volví a mi casa resignado a volver a mi plan anterior.
Pero un buen día alguien me habló de colportaje, y fue a colportar, puse toda mi confianza en Dios. Pasó el primer mes y aun no había vendido ni un sólo libro por lo tanto no tenía dinero ni para comer, ahora ¿Cómo podía ir a estudiar?. Pero Dios se encargó de hacer milagros en los siguientes dos meses de campaña de colportaje, y de esa manera pude estudiar ese año. Claro, tuve que trabajar en la universidad como alumno regular de 5 a 7 de la mañana todos los días mientras estudiaba. Ahora ya han pasado cinco años desde entonces, increíblemente hice realidad mis sueños ya año pasado me gradué como licenciado en teología.
Hoy se que no hay nada imposible cuando se pone confianza en Dios. Siento que Dios me ha dado todo lo necesario para hacer realidad mi sueño. Hoy sólo espero que siempre tenga un lugar en su amplia viña donde puedo ser su siervo. Estoy muy agradecido a Dios por darme la oportunidad de conocerle y servirle.
Usted también puede confiar en Dios. Recuerde que no tiene nada que perder, todo al contrario la victoria está garantizada en Él.
Lo primero que me averigüé fue sobre el costo y duración del tiempo de la carrera. Cuando recibí la información me parecía inalcanzable. Primeramente de dónde sacaría dinero para estudiar, me padre había fallecido y mi madre de 60 años no tenía trabajo.
Desde ese día vivé con el sueño de ir a la universidad a estudiar, pero cada vez me parecía imposible. En ese tiempo trabajaba en un taller de artesanía tejiendo chompas. Pensé en seguir en ese trabajo para conseguir dinero y luego ir a estudiar. Al fin acabo había estudiado mi secundaría trabajando en ese taller.
Así que hice todo un plan para poder estudiar teología. El plan consistía en que en quince años me graduaría en la universidad. Ya que lo que ganaba en dos años tejiendo chompas alcanzaba para un año de estudios, dos años trabajaría y un año estudiaría, cada tres años avanzaría un año de estudios de manera que en quince años ya terminaría mi carrera.
Un día alguien me dijo que podría hacerlo realidad mi sueño sólo en diez años, y le pregunté cómo? Me explicó que podía trabajar en la misma universidad. Un año trabajaría y siguiente año estudiaría así que sólo en diez años lo haría realidad mi sueño, ahorraría cinco años.
Así que quise solicitar trabajo pero me dijeron que era ya demasiado tarde y no podían recibirme mi solicitud porque ya había muchos solicitantes. Me puse muy triste y volví a mi casa resignado a volver a mi plan anterior.
Pero un buen día alguien me habló de colportaje, y fue a colportar, puse toda mi confianza en Dios. Pasó el primer mes y aun no había vendido ni un sólo libro por lo tanto no tenía dinero ni para comer, ahora ¿Cómo podía ir a estudiar?. Pero Dios se encargó de hacer milagros en los siguientes dos meses de campaña de colportaje, y de esa manera pude estudiar ese año. Claro, tuve que trabajar en la universidad como alumno regular de 5 a 7 de la mañana todos los días mientras estudiaba. Ahora ya han pasado cinco años desde entonces, increíblemente hice realidad mis sueños ya año pasado me gradué como licenciado en teología.
Hoy se que no hay nada imposible cuando se pone confianza en Dios. Siento que Dios me ha dado todo lo necesario para hacer realidad mi sueño. Hoy sólo espero que siempre tenga un lugar en su amplia viña donde puedo ser su siervo. Estoy muy agradecido a Dios por darme la oportunidad de conocerle y servirle.
Usted también puede confiar en Dios. Recuerde que no tiene nada que perder, todo al contrario la victoria está garantizada en Él.
2 comentarios:
hola yo me llamo ANTHONY escribo estas palabras desde lo mas profundo de mi corazon me gustaria estudiar la carrera de teologia ese es mi sueño pero la verdad es que eso cuesta dinero y me gustaria que tu el que esta leendo estas palabras me diga como hacerlo necesito unos consejos y se que ustedes me lo pueden dar porfavor apoyenme. y quiero que sepan que conoser a DIOS fue lo mas hermoso que me paso y se que con el vencere cuelquier obstaculo para llegar a mis metas que DIOS les vendiga
Cuando inicie estudiar teología no tenia nada de dinero... pero Dios se encargó de proveer.. y El tienes mil maneras como hacer realidad nuestros sueños...y una de ellas es colportaje, yo colporte todo los años miesntas estudiaba... se que algunos trabajaban en la misma universidad...
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