Cuando llegué tuve que trabajar un año a la vez que aprendía hablar en español ya que en mi pueblo solo hablaba aymara. Seguiente año enicié mis estudios secundarios en el Colegio Estatal 3084 en los Olivos. En turno noche ya que tuve que trabajar de día, trabajaba tejiendo chompas y uno de mis mayores sueños era ser un gran empresario, terminé mis secundaria cuando tenía 17 años y ya tenía un taller de producción de chompas propia, así que todo un sueño apunto de hacerse realidad.
Por otro lado no sabía que carrera seguir, solo sabia en mi corazón que había venido de mi pueblo con un solo objetivo, que era estudiar en una Universidad de Lima, en 1997 ingresé a un Instituto Superior, en computación informática pero sabía que mi sueño no era eso así que me sentía incapaz conmigo mismo y recuerdo que en el mismo año hubo un fenómeno llamado “El niño” lo cual significaba que todo el año era verano y no había invierno, para nosotros, los productores de chompas significaba quiebra.
En ese año perdí todo lo que había ahorrado en seis años. Así que me sentía un perdedor más. En mi vida espiritual ya no iba a la iglesia, mi argumento era que todavía no era bautizado, en el colegio tuve un compañero llamado Alfredo Navarro quién fue mi mejor amigo y compañero y mi llevaba a la iglesia aunque nunca supo que yo desde niño iba a la iglesia Adventista y hacía de Jesús como un amigo en mi vida diaria.
Recuerdo que siempre oraba a Dios que solamente hiciera realidad mi sueño de ser un empresario de éxito, todo iba al contrario. En el mismo año cuando todavía tenía esperanzas de rehacer mi pequeña empresa y por otro lado tenía inmensa necesidad de servir a Dios así que quise estudiar en un seminario, así que me averigüé sobre los seminarios católicos en lima pero no quería que mi familia y mis amigos supieran de mi decisión, ya que ellos pensarían: como soy un perdedor entonces me refugio en estudiar en uno de los internados del seminario.
Pero en mi corazón estaba ese deseo de volver a empezar y luchar por mi sueños de llegar a ser un gran empresario. Es así como decido viajar a Cusco con mi hermano Jaime llevando algunas mercaderías y siguiente día después que hemos llegado a Cusco me sentí ya mal de salud así que cuando fue a uno de los hospitales en Cusco me informaron de que necesitaba una operación por emergencia de peritonitis de lo contrario siguiente día ya amanecería sin vida.
Los médico y las enfermeras me trataron de convencer para que me sometiera a una cirugía ya que ellos sabían que era la unica manera de salvarme. Pero yo me mantuve firme en mi decesión de no someterme a la operación ya que prefería morir porque me sentía realmente un perdedor, sentía que no valía nada, fracasado como empresario, no estaba en una Universidad , estaba lejos de Dios, lejos de la familia no tengo en Cusco ninguno que sea de mi familia hasta mi hermano Jaime quién fue conmigo ya no estaba allí conmigo, él ya se había regresado a Lima. Y ahora estaba mal de salud, realmente me sentía lo peor de la tierra a mis 18 años, entonces llegué a la conclusión de que yo no merecía vivir en este mundo. Y les dije firmemente que no estaba dispuesto a operarme y que prefería morir.
Ellos me dejaron salir del hospital, pero con la condición: que les firmé un documento en donde decía que no quería ser atendido por el hospital y que prefería morir. coloqué mi firmar y las huellas digitales. Después mi fue hacia el Hotel en donde estaba alojado, cuando llegué al lugar quise escribir algo ya que estaba convencido de que era mi fin y no tenía miedo de morir, mi vida no tenía sentido y por lo tanto iba ser el final de mi vida. Pero allí, en medio del dolor y sufrimiento, solito sin tener con quien hablar, cada hora que pasaba sentia que estaba perdiendo fuerzas hasta que ni pude escribir, solo recuerdo que queria empezar con esta frace "Que mi muero porque la vida para mi no tiene sentido, prefiero morir que ser un fracasado en esta vida".
Ya no recuerdo más, si recuerdo bien lo que soñé en aquella noche. Soñé que yo estaba con una soga al cuello y colgado en ese edificio en donde estaba. Y trataba soltarme pero era imposible por más que intentaba me era imposible y solo me quedé llorando, hasta que alguien vestido de blanco vino a mi y me liberó y por algún milagro de repente estuve sentado en una silla vestido totalmente de blanco, y había un grupo de personas que tenían extraordinarios poderes y habilidades que me ofrecían una cantidad de millones de dólares puestos en maletines en eso pensé, lo que haría con todo ese dinero, pensé primero que haría sería hacer realidad mi sueños. Había algunos que les seguían a ellos me parecían como policías y alguien muy especial, la persona que me liberó al cual no pude ver su rostro me digo que no le recibiera y no lo hice.
En eso, cuando desperté mi hermano Jaime estaba sentado en mi lado, inmediatamente me llevó al hospital en donde me operaron y dicen que por milagro mi salvaron la vida. Allí estuve como tres meses cada día de mal a peor. Allí cuando estaba en la cama del hospital solo podía ver el techo blanco, meditaba en todo lo que había sido mi vida hasta ese momento. Y pude ver todo lo que Dios había hecho por mí. Ahora me preguntaba ¿que había hecho yo por Dios? Entonces he llegado a la conclusión de que yo debía vivir no para a hacer realidad mis sueños sino hacer realidad sueño de Dios para mi vida y servir a mi Dios que me daba una segunda oportunidad para servirle.
Allí hacepté el llamado de Dios y decidí hacer un pacto con Dios. Le dije a Dios: apenas como recuperaría mi salud me internaría en un seminario católico del Cusco. Para prepararme para el servicio de Dios no me importaba la religión ni el lugar. Recuerdo muy bien aquel día cuando una señora ya de edad avanzada se derigió directamente hacia el lugar donde me encontraba y me digo “Dios te ama” y le dije: yo sé que Dios me ama. Entonces me digo – usted es de alguna religión?. A lo cual respondí que ella estaba hablando con un futuro Sacerdote. Ella sorprendido, me digo que ella era de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Entonces vino mi mente cómo había conocido a Dios, como iba a la iglesia todos los sábado cuando era niño y le conté todas las experiencias que tuve con Jesús y le pregunté si había algún lugar donde podía prepararme para servir a mi Dios. Ella me habló de la Universidad Peruana Unión. Al final de su visita oramos y me pedió que orara por sus hijos y por ella, digo que ella volvería a visitarme , hasta hoy no sé nada de ella. Solo sé, que para mí fue un ángel. Regresé a lima el siguiente sábado asistí en la iglesia Adventista de Huandoy en donde me encontré con mi amigo Alfredo quién fue mi amigo cuando estuve estudiando en secundaria, me empezó a enseñar a cerca de las enseñanzas bíblicas. En esa misma iglesia conocí a Oscar Martinez quien me instruyó y me animó a seguir mis estudios teológicos. Así que en noviembre de 1998 postulé a la Universidad Peruana Unión en la facultad de teología y ingresé. En marzo de 1999 inicié a estudiar y hoy, ya pasaron años y yo tuve el privelegio de llevar muchas almas a Jesús, hasta tuve la alegria de bautizar yo mismo muchas almas para cristo y hoy sigo preparando para cumplir con mi ministerio. No puedo entender en su plenitud como es que pasaron los años y yo haya avanzado tanto.
Hoy vivo feliz y me siendo ganador con Cristo, si hubiera comprendido que todas las cosas han pasado era por que Dios quería lo mejor para mí, nunca me hubiera sentido perdedor y fracasado. Si hubiera entendido que Dios tenía mejores sueños para mi vida, nunca hubiera pensado que Dios no contestaba mis oraciones cuando le pedía que hiciera de mí un gran empresario. Hoy entiendo que los sueños de Dios son mejores que los nuestros.
No se cual es tu sueño, es posible que estés pasando lo peor de tu vida, te sientas fracasado, perdedor, crees que no vales nada y que Dios se ha olvidado de ti. No lo sé, lo único que sé es que Dios tiene un plan muy especial para tu vida. Dios no puede hacer nada a menos que tu estés dispuesto a entregar tu vida Jesús.
Hoy vivo feliz y me siendo ganador con Cristo, si hubiera comprendido que todas las cosas han pasado era por que Dios quería lo mejor para mí, nunca me hubiera sentido perdedor y fracasado. Si hubiera entendido que Dios tenía mejores sueños para mi vida, nunca hubiera pensado que Dios no contestaba mis oraciones cuando le pedía que hiciera de mí un gran empresario. Hoy entiendo que los sueños de Dios son mejores que los nuestros.
No se cual es tu sueño, es posible que estés pasando lo peor de tu vida, te sientas fracasado, perdedor, crees que no vales nada y que Dios se ha olvidado de ti. No lo sé, lo único que sé es que Dios tiene un plan muy especial para tu vida. Dios no puede hacer nada a menos que tu estés dispuesto a entregar tu vida Jesús.
Recuerda somos llamados para un ministerio. Muchas veces miro a mi alrededor y veo que muchos hombre mejores que yo han muerto. pero yo no he muerto porque no he cumplido todavía con mi misión para lo cual nací. si así es, si todavía no has muerto es porque no has cumplido con tu ministerio para lo cual has venido a este mundo.
Ricardo
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